Pensamientos en voz alta

Estamos en crisis, pero que nuestros clientes ¡no lo noten!. Somos los más fuertes y este año también haremos el regalo de Navidad.

Cuando faltan fondos es necesario recurrir al ingenio. Para este año, propongo que las empresas compren regalos más baratos y los aderecen con económicos boatos y adornos llamativos que hagan de un típico regalo un exclusivo presente. Este año, para el que acostumbraba a regalar un jamón pata negra, puede regalar una paleta de jamón delantero en una bonita caja de cartón, con el pedigrí del cerdo; “nació de padres fuertes y sanos, se diferenció de su piara por sus constantes preguntas sobre su futuro, su curiosidad le llevó a entablar amistad con una gallina de la granja…” La botella de buen vino, este año será de un caldo local sin etiqueta, en la que colocaremos un adhesivo personalizado. “vino seleccionado de entre todos los que vi expresamente para (nombre del cliente). Bébase de forma moderada para evitar que se gaste pronto, saboréese a solas para disfrutarlo más tiempo, que la cosa…”  Si normalmente regalamos una cesta de Navidad bien repleta de dulces, este año seremos austeros y cambiaremos a una siesta de Navidad “este bonito cojín, adornado con el logotipo de mi empresa, está tratado con materiales nobles y estudiado en la prestigiosa universidad americana de Berkeley en la unidad del sueño (dreem unity) conseguirás soñar con alimentos y despertarás satisfecho…”.

Quizá tu empresa, una peluquería, esté acostumbrada a regalar un peine con logotipo o el bar un abrebotellas. Esto también se puede cambiar para que el impacto sea mayor y por el mismo coste obtengamos más presencia. El bar regalará un peine explicando que sus clientes deben permanecer siempre guapos para no desentonar con la clase y el estilo del bar, mientras que el peluquero regalará un abrebotellas para colaborar en la celebración que se merece el nuevo look del cliente. El mismo coste el doble de impacto y repercusión. Cuando faltan recursos económicos se desarrolla la imaginación.

José Ignacio Mena

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