Pensamientos en voz alta

PeterPanFue tanto el sentir al abrazarnos, al lamernos, fue tanto el deseo por seguir estrechando nuestros corazones y nuestros sexos, que le pedimos al tiempo que se detuviera en ese instante; embriagados de amor, desoímos a la razón y el tiempo nos concedió el deseo; para siempre.

Las gotas de lluvia ya no llegaron al suelo, ni las lágrimas corrieron por tu rostro en ninguna despedida. Las flores dejaron de crecer y sin ellas no hubo más ramos de margaritas. Los trenes, los coches y las prisas parecían estatuas de sal y el tiempo de regresar se hizo inalcanzable. Los jilgueros y las alondras, como los gallos se callaron y el atronador silencio creció insoportable. Nos quedamos adolescentes para siempre, ilusos niños atrofiados. Cambiamos la curiosidad de seguir viviendo por una falsa quimera en la que el placer y la felicidad parecían lo mismo. Se emponzoñó el futuro eclipsando la felicidad de los desniveles del camino.

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