Siéntete Dios

Por José Ignacio Mena

15/10/2015

soyDios

 

Para entender el significado del concepto de “la nada” creo que deberíamos entender el sentido de “el algo” las cosas materiales y las inmateriales no existen si no hay una conciencia que las “mire” y no una cualquiera, la mía. Si yo no existiera, nada existiría, ni tú; si tú no hubieras nacido, nada existiría, porque las cosas solo existen cuando podemos tocarlas, verlas, olerlas o escucharlas; también cuando alguien nos habla a cerca de algo o cuando imaginamos. En nuestro cerebro se crea una representación de todos los estímulos que entran a través de nuestros sentidos, pero todo no es más que una forma bio-eléctrica que conjuga el pensamiento, que va formando un complejo entramado de conceptos e ideas. Por ejemplo, cuando miramos un objeto, la luz incide sobre él y se refleja hacia nuestros ojos, lo convertimos en impulsos eléctricos que almacenamos en nuestras neuronas y estas las relacionamos, las interconectamos con otras que contienen otros conceptos ya aprendidos o conocidos como pueden ser palabras, imágenes, sentimientos, situaciones, etc. Igualmente pasa con el sonido, el olor o el tacto, al final se convierten en impulsos eléctricos que van conformando el universo en nuestro pensamiento, si no hubiera pensamiento no habría nada, por lo tanto para que haya algo debe haber pensamiento. Y tu pensamiento o el de cualquier otro no es nada para mí, no forma conceptos en mí; solo yo soy capaz de crear un único universo, como tú el tuyo. Y el tuyo nunca existiría en el mío si yo no hubiera nacido o no te hubiera conocido.

Este pequeño texto puedes leerlo pensando que lo has escrito tú para entenderlo mejor. Donde dice “yo” debes imaginarte a ti y cuando leas tú a cualquier otro que no seas tú.

Y por qué digo esto; por el placer de decirlo, porque veo a muchas personas sufrir por querer cambiar el mundo, porque sienten impotencia, injusticia, vergüenza, arrepentimiento y un sinfín de sentimientos. Veo personas ancladas en los criterios de ayer para valorar y construir un falso mañana irreal que lo único que produce es más dolor y desdicha.

“Pensad” que sois Dios, que estáis “haciendo”, por una parte, el mundo a vuestra imagen y semejanza, que lo que en él pase está pasando dentro de vosotros y por otra que lo estáis “creando” en vuestro cerebro, que “sois” el universo, “estáis” en todas las partes que podáis “imaginar” y si no os gusta lo que veis cambiadlo, interpretadlo de otra manera pues lo único que existe, lo único que tiene valor es lo que penséis y cómo penséis.

La cuestión es que cada uno, en el uso de su poder universal, le da a los acontecimientos un valor que nada tiene que ver con el poder que tenemos, valoramos las cosas buscando entre los recuerdos hechos similares para otorgarle valores similares, y es ahí donde perdemos la conciencia del poder. Dado que todo son composiciones maestras creadas por nosotros en nuestro pensamiento, igual que utilizamos viejas experiencias para entender la vida; podemos usar nuevas razones para ver el universo que nosotros creamos y vivir a gusto en él, en la armonía que también crearemos nosotros. De hecho, el mismo acto, representará cosas distintas según quién sea el observador. Cuando tu equipo de futbol pierde, significa una tristeza para ti y una alegría para el oponente, Un plato de arroz es una miseria para algunos y un festín para el hambriento. Decía Einstein que “no se puede juzgar a un pez por su habilidad para trepar árboles” bueno, sí se puede, pero estaremos utilizando parámetros que nos “harán creer que el pez es un inútil”, Cada cerebro interpretará las mismas cosas de distintas maneras y todas pueden ser ciertas y opuestas a la vez.

La próxima vez que veas un encuentro deportivo intenta ponerte de parte del contrario, cuando veas a un feroz tigre perseguir a un pobre ciervo, ponte del lado del tigre, cuando sepas de un ladrón piensa en su hambre antes que en cortarle la mano; a un enfermo en ambulancia antes de maldecir su desgracia alégrate de la suerte de servirse de una unidad medicalizada móvil, cuando te invada una inevitable enfermedad, piensa en la experiencia de vivirla; perder un empleo es sin duda el principio de un nuevo camino y no necesariamente peor.
Las guerras, las diferencias de clases, los líderes, el infinito… A partir de aquí ya entraría a mostrar un pensamiento que además de escatológico podría interpretarse como inmoral, ilegal o qué sé yo… Únicamente escribo por el placer de hacerlo.

Siéntete Dios, crea tu mundo y descansa.

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